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Daños al cultivo de maíz por exceso o falta de agua

El agua es uno de los factores más importantes para el desarrollo y rendimiento del cultivo de maíz. Tanto el exceso como la falta de agua pueden provocar daños severos que afectan el establecimiento, crecimiento y llenado de grano.

Aunque muchos de estos problemas están relacionados con el clima y no siempre pueden evitarse, es posible reducir su impacto mediante prácticas como un buen drenaje del suelo, una correcta preparación del terreno y un monitoreo oportuno de la humedad.

A continuación, se describen los principales daños que sufre el cultivo de maíz cuando enfrenta inundaciones o sequías, así como los factores que influyen en la severidad de estos daños.

Daños por exceso de agua (inundación o saturación del suelo)

El exceso de agua puede afectar al cultivo desde las primeras etapas. Cuando el suelo permanece saturado y las temperaturas son altas, se presentan problemas como apozolamiento, cocción o pudrición de la semilla, lo que reduce la germinación y el establecimiento del cultivo.

Síntomas comunes en plantas inundadas

  • Hojas amarillas
  • Marchitez progresiva
  • Crecimiento lento
  • Muerte de plantas en casos severos

¿Por qué el exceso de agua daña al maíz?

El principal problema es la falta de oxígeno en el suelo, lo que impide que las raíces respiren correctamente. Esto afecta la absorción de agua y nutrientes, debilita la planta y la hace más susceptible a enfermedades y plagas.

Factores que influyen en la gravedad del daño por inundación

La severidad del daño depende de varios factores clave:

Momento del ciclo del cultivo: Las inundaciones ocurridas antes de la etapa V6 son más dañinas que las que se presentan en etapas más avanzadas.

Profundidad del agua: Las plantas completamente sumergidas presentan mayor daño que aquellas con inundación parcial.

Duración de la inundación: A mayor tiempo con el suelo saturado, mayor será el daño en raíces y plantas.

Temperatura del suelo:

  • A temperaturas cercanas a 15 °C, las plántulas pueden sobrevivir hasta cuatro días.
  • A temperaturas de 22 °C o más, el daño se acelera y la supervivencia disminuye.

Daño al sistema radical: Las raíces afectadas reducen su capacidad de absorción y limitan el crecimiento posterior del cultivo.

Pérdida de nutrientes: En suelos inundados es común la pérdida de nitrógeno por lixiviación, afectando la nutrición del cultivo.

Mayor presencia de enfermedades: El exceso de humedad favorece la pudrición de semilla y la aparición de patógenos del suelo.

Depósitos de lodo en hojas: Estos reducen la fotosíntesis y limitan el desarrollo de la planta.

Formación de costras al secarse el suelo: Pueden dificultar la emergencia de plántulas en re-siembras.

En resumen: el exceso de agua afecta principalmente al sistema radical, limita la absorción de nutrientes y reduce el potencial productivo del cultivo.

Daños por falta de agua (sequía)

El maíz tiene diferentes requerimientos de agua según su etapa de desarrollo. El periodo más crítico ocurre alrededor de la floración (R1), cuando la demanda hídrica alcanza aproximadamente 8.5 mm de agua por día.

Cuando la planta enfrenta estrés por falta de agua, se presentan efectos fisiológicos que impactan directamente el rendimiento.

Impacto en la polinización

La falta de agua retrasa la aparición de los estigmas y provoca una desincronización con la liberación del polen, reduciendo la polinización efectiva y el número de granos por mazorca.

Cambios físicos en la planta

  • Las hojas se enrollan sobre sí mismas como mecanismo de defensa.
  • El enrollamiento reduce la superficie fotosintética.
  • Disminuye la producción de carbohidratos necesarios para el llenado de grano.

Como consecuencia, el cultivo presenta menor rendimiento y calidad de grano.

En resumen: el estrés hídrico, especialmente durante la floración, es uno de los factores más críticos que limitan el potencial productivo del maíz.

Prevención y apoyo al productor

Aunque no es posible controlar las condiciones climáticas, existen prácticas que ayudan a reducir riesgos:

  • Mejorar el drenaje del suelo
  • Preparar adecuadamente el terreno
  • Monitorear la humedad del suelo
  • Utilizar semillas de buena calidad

Para apoyar al agricultor ante eventos climáticos adversos, Unisem cuenta con el Seguro de Resiembra, aplicable en casos como taponamiento de semilla, pudriciones, plagas de raíz, exceso o falta de agua, heladas y otros factores climáticos.

Este seguro puede activarse hasta 22 días después de la siembra (o después de la lluvia o riego en siembras en seco), brindando mayor tranquilidad y respaldo al productor.

Fuentes

Mueller D. & Pope R. 2009. Corn field guide: A reference for identifying diseases, insect pests, and disorders of corn. Iowa State university of Science and Technology.

https://semillastodoterreno.com/2017/06/apozolamiento-empudrecimiento-o-coccion-de-la-semilla-recien-sembrada/

https://semillastodoterreno.com/seguro-de-resiembra/