Los bancos que brindan el mejor servicio

El primer proveedor que contraté en México, unos días después de mi llegada a este hermoso país, fue un carpintero para arreglar la puerta de la casa que renté en la 3era Avenida Sur Poniente, calle llamada cariñosamente “el periférico” por los lugareños, en Villaflores, Chiapas. Le expliqué el trabajo, le di el anticipo y…, el lector quizá ya lo sospechó, no lo volví a ver. Tuve que ir a su casa a despertarlo de su borrachera. Afortunadamente, en un pueblo chico, su dirección no era difícil de averiguar. Finalmente, el trabajo se hizo. Salió medio mal hecho pero cumplió con la función más básica de poder cerrar la puerta.

Esto fue en 1993. Desde entonces, algunas cosas cambiaron. Antes, el Gobierno se metía en casi todo, sobre todo en el ámbito agropecuario: semillas, fertilizantes, servicios financieros, tenencia de la tierra, afiliación política. Hoy encontramos varios proveedores de la iniciativa privada que ofrecen un múltiple de los productos y servicios anteriormente disponibles. Es fácil comprar y, más importante tal vez, comparar por internet. Si bien esta opción no está sin sus propios riesgos, si no me gusta lo que encuentro a la vuelta de la esquina, hablo a un número 800, escribo un mail, o lleno un formato en línea. Hay competencia. Los proveedores se tienen que poner las pilas. ¿O será? Creo que sí avanzamos, aunque a paso de tortuga y no en todos los ámbitos.

Los bancos no son excepción. Ciertamente, la calidad de los servicios financieros mejoró en los últimos 20 años. Pero todavía es posible toparse de pronto con historias como la siguiente, verídica, que pareciera pertenecer a otra época, como el monstruo del lago Ness o las novelas de Juan Rulfo, con la diferencia que éstos últimos son productos de la ficción: Solicitas una tarjeta de débito y cuando vas a la sucursal para preguntar si ya está lista, resulta que traspapelaron la solicitud. ¿Por cierto, por qué tengo que ir al banco para conocer este lindo detalle? ¿No tienen mi teléfono? Después de llenar por segunda vez una solicitud, durante 20 días no pasa nada. Recibes una llamada avisándote que ya está lista la tarjeta. ¡Sí tienen mi teléfono! Agradeces la llamada, vas al banco e, increíble pero cierto, resulta que no la tienen. Te hacen esperar media hora en la ventanilla y después otra para ser atendido por un ejecutivo. Finalmente, te informan que, según ellos, “pasó un incidente”. Es cuando te propones cambiar de proveedor, cambiar de banco.

Pero ahora ya no voy a contratar al primer carpintero, perdón, banco, que se cruce en mi camino. Hice mi tarea. Calenté la página de Google. Después de encontrar relativamente poca información útil y directamente aplicable, decidí inventar y calcular mi propio indicador: el número de quejas en relación al tamaño del banco.

Como número de quejas tomé las que encontré en más o menos media hora de consulta en un sitio fantástico para estos propósitos: apestan.com. Obviamente sería injusto tomar el número de quejas tal cual, ya que los bancos más grandes podrán tener más quejas pero también tienen más clientes satisfechos. Para emparejar la cancha, tenemos que tomar en cuenta el tamaño. Los primeros indicadores para el tamaño que encontré y que me parecieron aptos para el propósito fueron el tamaño del balance o importe de los activos y el número de sucursales. Así que dividí el número de quejas entre el monto de los activos para obtener un primer indicador y entre el número de sucursales para un segundo. Para afinarlo todavía un poco más, di triple peso a las quejas en Guanajuato (que es el lugar que más me interesa).

Los resultados me parecieron muy interesantes y no solo para mis fines; así que decidí publicarlos. Al fin y al cabo, nuestros lectores, nuestros clientes finales, los agricultores y ganaderos, ya no pueden operar sin servicios bancarios. No está demás que ellos también tengan cuidado al momento de seleccionar un banco, por lo menos aquellos que viven cerca de una población donde hay varias opciones. Espero que les sirva este pequeño análisis. Pero veamos los resultados:

Bancos en México: Número de quejas por activos y sucursales
Banco Sucursales
aprox.
Activos Quejas Quejas
por mil
sucursales
Quejas por
Activos
Lugar
por
sucursal
Lugar
por
activos
Puntaje
final
BanBajío 259 5.7 1 4 0.175 1 1 2
Banorte 1100 44 33 30 0.750 5 3 8
Inbursa 208 15.2 7 34 0.460 6 2 8
BanRegio 104 2.5 3 29 1.215 4 5 9
Scotiabank 647 11 18 28 1.636 3 9 12
Santander 900 49 50 56 1.020 9 4 13
Azteca 1555 4.6 14 9 3.044 2 11 13
BBVA Bancomer 1700 85 122 72 1.435 10 6 16
IXE 165 4.9 8 48 1.633 8 8 16
HSBC 1400 30 55 39 1.833 7 10 17
Banamex 1700 75 122 72 1.627 10 7 17
Notas: El puntaje final es la suma de los lugares por sucursal y por activos. Fuente de los activos: http://www.relbanks.com/north-america/mexico. El número de sucursales se tomó de varios sitios, pero puede ser corroborado en el sitio de la ABM. Las unidades no importan, ya que nos interesan solo los valores relativos. 

Si alguien pensaba que “todos son iguales”, no parece ser el caso. BanBajío resultó ser por mucho el banco con menos quejas en relación a su tamaño. Le siguen Banorte, Inbursa y BanRegio. En un término medio se encuentran Scotiabank, Santander y Azteca. Luego siguen los demás con hasta dieciocho veces más quejas por sucursal que BanBajío.

Claro que estos puntajes no son el único criterio para la selección de un banco. La cercanía, las comisiones y la disponibilidad de los servicios que necesitamos también juegan un papel. Pero espero que aún así sirvan a nuestros lectores.

Para mayor información, consulte también el reportaje de CNN publicado aquí.

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Respuesta a una visitante en facebook

Agricultor en Salamanca, Guanajuato

Conozco a Don Francisco y sé que no sembrará algo que no probó o no le conviene.

Desde que estamos presentes en facebook, recibimos muchas inquietudes acerca de transgénicos, el ambiente y la explotación. Me atrevo a decir que muchos de estos comentarios son de personas que no tienen una relación directa y estrecha con el campo. Algunos tal vez sean consumidores finales de nuestros productos en las grandes metrópolis por lo que seguramente se merecen una respuesta. Tenemos que trabajar para que los consumidores conozcan un poco más el punto de vista y la vida diaria de los agricultores que producen sus alimentos.

Mientras que algunos comentarios que recibimos fueron un poco sumarios, como por ejemplo el “Transgénicos???? wak!!!!!” del otro día, otros demuestran una preocupación genuina y diferenciada, como el que me tomo la libertad de reproducir y contestar aquí. (Por si las dudas, aclaro que Unisem no vende semilla transgénica.)

El comentario fue: “Me surge una duda con respecto a este tipo de semilla (híbrida) y es que menciona someramente en el articulo que compartio, algo al respecto de que estas semillas, son para una siembra, es decir que la semilla generada del producto no germina como lo haria una semilla tradicional? Me refiero a que si el campesino o agricultor tendria que estar dependiendo de una empresa indefinidamente para poder cultivar este producto mejorado gran parte de las ganancias que obtengan de la venta del producto, volvera de nuevo a la empresa ya que tendran nuevamente que comprar grandes cantidades de estas semillas y el beneficio para ellos seria practicamente nulo, pues solo estarian cosechando para la venta y vendiendo para comprar mas semilla. Y volveriamos a lo que se menciona en el articulo. No hay una sustentibilidad ni garantia para el campesino. Me podria aclarar a este respecto?”

Respuesta: Semilla híbrida de segunda generación germina perfectamente bien y produce una planta sana. El agricultor la puede “reciclar”. El agricultor también puede sembrar criollos como antaño o semilla híbrida de alguna otra empresa. Incluso ha habido muchos programas de fomento para que el productor produzca su propia semilla híbrida. Estos últimos por lo general no han prosperado porque no es sin chiste hacer las cruzas necesarias para lograr buenas variedades.

A mí me gusta el yogur de Santa Clara. Si esto significa que “dependo indefinidamente” de la empresa Santa Clara, entonces podemos decir que el agricultor depende de la empresa semillera. Pero en realidad, existen muchas marcas de yogures y si no es Santa Clara, será Nestlé o Lala o Alpura, además del producto casero del mercado y la producción propia. Así es con las semilleras. Gracias a Unisem y muchas otras empresas con nombres como Rica, ConLee, Caloro, Aspros, Ceres, Berentsen, Genex, MexGen, Ducor, Pioneer, Syngenta, Dow, Monsanto, TechAg, existe competencia en el sector semillero y el agricultor tiene tantas opciones como nunca las ha tenido, por lo menos donde estamos comercialmente presentes.

Si la entendí bien, piensa que comprar un insumo como una semilla híbrida le quita las ganancias del agricultor y las transfiere a la semillera. Le voy a contestar con un ejemplo. Vamos a pensar que el productor que siembra criollos invierte $100 y recibe $200; ganancia neta $100. Alguien le recomienda hacer una prueba con híbridos, el productor acepta y se da cuenta que con un híbrido invierte $150 y recibe $230; ganancia neta $80. ¿Usted seguiría sembrando híbridos?  No creo y estoy seguro que el agricultor no lo va a hacer, puesto que gasta más y gana menos. Pero, ¿qué tal si invierte $150 y recibe $450? ¿Usted lo haría? No sé, pero estoy seguro que habrá agricultores que le entrarían. ¿Transfirió parte de sus ganancias al proveedor de la semilla? De cierta manera sí, pues los $50 adicionales que invirtió se fueron a parar al proveedor y su distribuidor, pero aun así, su ganancia neta aumentó. En otras palabras, el agricultor no va a ser tan tonto como para sacrificar su ganancia a favor de un proveedor de insumos. Si paga algo a este último, es porque espera, basado en su experiencia, que la inversión le redituará, a él.

Tal vez nos preocupamos tanto por los agricultores porque hubo mucha explotación en nuestra historia. Esto es cierto. Las tiendas de raya y la esclavitud no son inventos. Hace poco leí “Balún Canán” y se me hizo el nudo en la garganta. Pero esto ya no aplica a las zonas productoras de grano donde estamos presentes comercialmente. Los productores que son nuestros clientes son libres e inteligentes y saben distinguir entre ganar y perder. Lo que hace falta, seguramente, es mayor educación para que sepan hacer las evaluaciones y los cálculos todavía con mayor precisión. Pero ya hoy, si un insumo les hace perder, créame que no le entran.

Nota: Nuestra página en facebook es: http://www.facebook.com/SemillasTodoTerreno.

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Orígenes del maíz

 

Teocintle

Durante decadas, el origen del maíz y su domesticación ha ocupado a investigadores y los ha orillado en búsqueda de conocer más sobre este productivo cultivo. La línea histórica básica señala que el maíz se deriva del teocintle, raza Balsas (Zea Mays subespecie parviglumis) que es una planta rústica y silvestre, endémica en alturas bajas o medias del Suroeste Mexicano.

Mientras que esta teoría se sustenta firmemente en estudios genéticos, queda una gran incógnita, para no decir paradoja: Las criollos que genéticamente se parecen más al teocintle son aquellos de los Valles Altos, lugares donde la raza Balsas del teocintle no ocurre. Dicho de otra manera, los maíces de alturas bajas son genéticamente más distantes del teocintle que los de Valles Altos. ¿Qué puede haber pasado? ¿Acaso se extendía el nicho de la raza Balsas a los Valles Altos hace unos nueve mil años, cuando inició la domesticación del maíz? ¿O se domesticó el maíz en las tierras bajas, migró hacía el Altiplano y luego regresó a Tierra Caliente? Ninguna de estas dos hipótesis se antoja muy plausible.

En un artículo reciente, un grupo de investigadores ofrece una tercer explicación que parece resolver el dilema de una manera muy elegante e instructiva. Basado en análisis genéticos de un gran número de colectas de maíz y de dos razas de teocintle, la Balsas y la Mexicana (Zea mays subespecie Mexicana) llegaron a la conclusión que si bien el maíz se derivó originalmente de la raza Balsas del teocintle, siguió adquiriendo genes de teocintle después de haber sido domesticado. Específicamente, los maíces de alturas intermedias y Valles Altos fueron expuestas a un flujo de genes desde teocintle Mexicana que crece a alturas mayores que la Balsas y es interfértil con el maíz, de tal manera que los maíces de Valles Altos llegaron a contener mayor cantidad de material genético de teocintle que sus parientes en alturas menores.  Y como las dos razas de teocintle están emparentadas, la entremezcla de teocintle Mexicana en los maíces domesticados de Valles Altos, aumentó el parentezco de esos maíces también con la raza Balsas (Figura 1).

Figura 1

Este flujo de genes desde una planta silvestre hacía una domesticada, después de la domesticación, parece muy interesante en primer lugar porque contradice una concepción demasiado simplista de que la domesticación fuera una vía única de un solo sentido. Más bien, el maíz recibió genes de diversas fuentes, aunque relacionadas entre sí. En segundo lugar, resulta que los genes de Mexicana no solo ingresaron al maíz domesticado sino se mantuvieron ahí a pesar de la presión de selección que se supone ejercieron los campesinos. Esto hace pensar que dichos genes deben haber aportado algún beneficio al maíz, posiblemente precisamente la adaptación a alturas mayores.

Fuentes:

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Norman Borlaug: el padre de la Revolución Verde

Norman Borlaug

El incremento sustancial de la productividad agrícola en muchos países, entre los 1940′s a los 1970′s fue conocido como “La Revolución Verde” y a Norman Borlaug se le considera el padre de ésta, al igual que de la agricultura moderna.

Norman Ernest Borlaug nació en Cresco, Iowa, Estados Unidos, el 25 de marzo de 1914. Durante su niñez trabajó en la granja familiar, sus labores eran desde cuidar a las gallinas, pescar, cazar hasta levantar el maíz y avena. Por lo tanto, Borlaug conoció directamente lo que era trabajar y vivir del campo y posiblemente eso fue lo que lo orilló a efectuar estudios dentro de la agronomía; fue ingeniero agrónomo, genetista, fitopatólogo, humanista.

En los 1960′s hizo muchos esfuerzos para introducir las semillas híbridas a la producción agrícola en Pakistán y la India, lo que provocó un evidente y palpable incremento de la productividad agrícola, lo cual implicó que Borlaug se convirtiera en la persona que salvó el mayor número de vidas humanas: Cientos millones de personas habrían muerto de hambre de no ser por él.

Su paso por México

Norman Borlaug en Sonora, México

En 1944 trabajó en México como fitopatólogo asociado al programa cooperativo entre la Secretaría de Agricultura y la fundación Rockefeller. Más tarde, en 1945,  se trasladó al Valle del Yaqui en Sonora, donde estuvo estudiando los trigos, royas y técnicas agronómicas.

A comienzos del programa, Borlaug contó con un equipo de trabajo formado por sus compañeros; José Rodríguez, Benjamín Ortega, Leonel Robles, Roberto Osoyo, Raúl Mercado, Ignacio Narváez y Alfedo Campos  entre otros, quienes enfocaron sus esfuerzos en controlar las royas que destruían los trigales mexicanos. Las primeras variedades que lograron ser resistentes a las royas fueron las Kentana, Yaqui y Mayo y se lanzaron en 1948. Al mismo tiempo se experimentaron y difundieron unas nuevas técnicas agronómicas.

En 1956 México alcanzó la autosuficiencia en trigo, después de eso el grupo de científicos que trabajó con Borlaug en Sonora obtuvo un logro trascendental: el desarrollo de variedades enanas de trigo, con alto rendimiento, amplia adaptación, resistentes a enfermedades y con altísima calidad industrial, y que fueron sembradas por primera vez en 1962. Con estas variedades, México incrementó notablemente su producción. Al poco tiempo, muchos países como la India, Pakistán, España, Argentina y China, se beneficiaron de las nuevas variedades de trigo y de la tecnología desarrollada en nuestro país.

El Premio Nobel

Como reconocimiento a su aportación tanto en las ciencias agrícolas pero sobre todo su labor humanista al brindar acceso a los alimentos a gran parte de la población, fue condecorado con el Premio Nobel de la Paz en 1970. También recibió múltiples premios por su labor tanto en Estados Unidos, la India y otros países.

Norman Borlaug dejó de existir el 12 de septiembre del 2009 a los 95 años de edad, dejando tras de sí, un gran y valioso legado verde.

Fuentes:

http://www.timesonline.co.uk/tol/news/world/asia/article6832878.ece

http://nobelprize.org/nobel_prizes/peace/laureates/1970/borlaug-bio.html

Imagen: CIMMYT 

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Breve Historia del Maíz

Diariamente consumimos productos que utilizan como materia prima el maíz; las tortillas, cereales, aceite, entre muchos otros. Pero, ¿qué tanto conocemos acerca  del origen del maíz?

En la siguiente animación se resume la historia, características y principales formas de empleo, del elemento que puede considerarse la base de la alimentación de los mexicanos.

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Ferias del maíz

Me pareció muy bonito este vídeo sobre festivales de maíz, en todos los colores y sabores.

Ferias del maíz en México from hdoma on Vimeo.

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